Spiga

Cuidado, Jordi. Nos escuchan.

Avui entrevista al Gran Ubú y está realmente genial. Es, en todo su esplendor, el hombre de Estado que los abecé y los pedrojotá tanto han admirado siempre.


¿Vuelve a percibir una exacerbació de la animadversión del conjunto de España contra Cataluña?

El otro día el presidente Montilla dijo que debemos ser conscientes de que tenemos muy pocos amigos fuera de Catalunya.

¿Y tiene razón?


Y tanto que tiene razón, totalmente. Todo esto junto hace que la financiación esté amenazada, y no sólo esto, sino que el mismo Estatuto de Autonomía de Cataluña podría estar amenazado. La sospecha que tenemos es que, en realidad, lo que puede haber aquí es una clase de gran confabulación para ver si definitivamente el tema catalán puede ser reducido, disminuido... No tenemos por qué no pensar que en estos momentos podría haber una operación importante contra Cataluña en la cual participarían, poco o mucho, todos. Poco o mucho, todos.

¿Ve una pinza PSOE-PP o va más allá esta confabulación?

Yo diría que en estos momentos, efectivamente, es una cosa bastante general. En el campo de la financiación, de la presión política, a caballo de una inmigración que saben que nos será muy difícil de integrar, a caballo de todo esto hay gente de fuera de Catalunya que piensa “Quizás ahora es el momento”. ¿El momento de qué? De reducir o residualizar mucho la catalanidad. La personalidad de Cataluña. La batalla que ahora hay no es sólo un problema de financiación, también de conservación de la personalidad propia de Cataluña... Hay el peligro de que nos conviertan en una cosa residual. Hace siglos que lo buscan.

Hace siglos que lo buscan...

El viejo chamán no delira, sabe lo que hace. Es un experto en calentar motores, en elevar el fervor nacionalista. Suele hacerlo desde la hoja parroquial.